sábado, 18 de junio de 2011

Bastaba con un simple 'nos vemos'.

Te fuiste. Ahora ya no queda nada. Las sonrisas a las siete y media de la mañana y los besos pasados, presentes y futuros se largaron contigo. No hay remedio. Ni las fotos patéticas, ni el café con extra de azúcar ni unos zapatos nuevos me pueden hacer sonreír. Soy pesimismo en estado puro. Indiagnosticable. Te fuiste. Con un amargo y áspero adiós. No sé si volverás. Tampoco sé si volveré a ser como antes... solo sé que no queda esperanza. Y es que bastaba con que me dijeras un simple 'nos vemos'.